Nº 10. Cooperativismo. Finalidades y condiciones de admisión ( parte I )

 

Cooperativismo. Finalidades y condiciones de admisión.

 No son pocos los ciudadanos de conciencia social media e incluso una gran parte de profesionales universitarios, incluidos los abogado/as, que consideran que pertenecer a una cooperativa de trabajo, es algo que tiene que ver con los sindicatos o con el gobierno o vaya uno a saber lo que dicta la imaginación del sujeto pensante.

 Obvio es, que dichos pensamientos tienen cierta causalidad, toda vez que el cooperativismo, tuvo como matriz de origen ya sea a los gobiernos para impulsar determinadas políticas de fomento hacia determinados sectores, ya sea a los sindicatos y en estos a las cooperativas de consumo para sus afiliados, ya sea a la Iglesia u organizaciones religiosas, para ayudar a sus fieles, ya sea a determinadas organizaciones étnicas para coadyuvar con sus connacionales, etc.  Es de allí, que no son pocos, los que puedan llegar a pensar que el cooperativismo tenga cierta relación con cuestiones políticas, religiosas o de nacionalidades, etc.

 Pues bien, sin duda que existen casos donde la matriz de origen, ha tenido esas fuentes, pero ello no significo ni significa, que temas como la política o las religiones o las nacionalidades, sean finalidades o condiciones de ingreso a una cooperativa, nada mas alejado de la realidad, el cooperativismo desde hace siglos enarbolo las banderas de la diversidad, la tolerancia, la no discriminación, la democracia, etc. Todo esto encuentra en la actual ley argentina 20.337, su reflejo legal, específicamente en su artículo  2 inc 7 Política, religión, nacionalidad y otros

 Este articulo, no es conocido por la mayoría de los cooperativistas, sin embargo muchas de sus previsiones forman parte de las conversaciones cotidianas.

 El mismo tiene dos ejes fundamentales, alrededor del cual giran una serie de temas, que muchas veces en las cooperativas y especialmente las de trabajo, generan algunas suspicacias, fricciones e incluso diferencias que pueden llevar al colapso de la entidad (extinción o muerte de la persona jurídica) Veamos entonces el articulo y como se originan estos análisis.

 Articulo 2:

Parte General: las cooperativas son entidades fundadas en el esfuerzo propio y la ayuda mutua para organizar y prestar servicios, que reúnen los siguientes caracteres:

 Parte especifica:

Inciso 1…

Inciso 2…

Inciso 3 a 6..

 Inciso 7  “No tienen como fin principal ni accesorio la propaganda de ideas políticas, religiosas, de nacionalidad, región o raza, ni imponen condiciones de admisibilidad vinculadas con ellas.”

 Inciso 8…

Inciso 9 a 12….

 Como se puede observar, los dos ejes están en las palabras “fin”  e “imponer”.

 Análisis:

 Allá por principios de setiembre del 2012,   unos colegas del grupo precooperativo Hammurabi e incluso de la cooperativa COPRINF, me preguntaban sobre la relación entre el cooperativismo y la política o ideologías y sus articulaciones.

  Las  preguntas tenían cierta relación con el entorno social, que estamos viviendo tanto a nivel nacional como provincial o municipal.

 Para esos días se pasaban por televisión  una serie de reportajes y noticias, de las cuales fui tomando debida nota, toda vez que lo que se mira en la “caja boba o manipuladora” si no se analiza adecuadamente, nos guste o no, repercute necesariamente en la realidad social y genera dinámica ya sea para un lado u otro o varios a la vez.

 En esas noticias y reportajes, que muchos ciudadanos veían y  de los cuales yo  fui tomando nota, había una marcha callejera de “cooperativistas”, que estaban reclamando al gobierno nacional, (de signo justicialista)  que se les pague y/o se les aumente “el sueldo”, por otra parte, también es sabido que existen cooperativas, que apoyan a dicho gobierno y despliegan sus carteles en las manifestaciones, dando las gracias, por la oportunidad o ayuda recibida.  He allí entonces, un tema para el análisis, dado que nos muestra algunas supuestas contradicciones, que deben ser explicadas.

 Por otro lado, y a nivel municipal de mi ciudad,  un “supuesto cooperativista” se subía a un emblemático puente existente en nuestra ciudad (puente colgante), cuyos pilares son de una considerable altura y amenazaba arrojarse (suicidarse), si es que el gobierno municipal  (de signo radical) no le permitía trabajar con su taxi y/o una reivindicación que tenia que ver con su habilitación. Para quienes en la ciudad de Santa fe, estamos luchando o trabajando todos los días, para difundir el cooperativismo de trabajo, dicha acción la verdad no nos cayó nada bien e incluso considero que fue utilizada por algunos medios, para desacreditar al cooperativismo en su conjunto. Realmente hubiera sido preferible que corten algunas calles o quemen cubiertas. Hoy en algunos sectores, y en nuestra ciudad, el cooperativismo paso a ser conocido por el loco que se quería tirar del puente y no porque representa la mas noble opción laboral que se pueda plantear ante la inapelable crisis sistémica

 En realidad se trata de gente humilde, que yo considero que no posee  precisiones conceptuales de los principios doctrinarios, que hacen al cooperativismo y que lo único que están haciendo, es reclamar por algo muy simple que se llamo en todos los tiempos y se seguirá llamando,   la cultura del trabajo.

 Ahora bien, dentro de esos reclamos, es evidente que existían “contradicciones doctrinarias”, dado que un cooperativista de trabajo, no puede estar “recibiendo sueldos”, ni estar trabajando en relación de dependencia. Pero estas “contradicciones”, son cuestiones que entendemos los abogados que nos dedicamos a este tema o aquellos “cooperativistas de trabajo” que ya asumieron la “identidad cooperativa”, de que en nuestro ámbito no existen ni patrones ni empleados.

 Ahora bien,  la pregunta de ¿porque existen cooperativistas, que están “recibiendo sueldos”, como juega la cuestión política, etc, bueno esas son cuestiones excepcionales, en las cuales “en parte estoy de acuerdo” y  parte no estoy de acuerdo, seria excederme en el perímetro de este análisis, escribir sobre ello, solo hago mención a efectos de que se entienda, que guardo mucho respecto, por lo que están haciendo algunas personas o funcionarios, para que haya gente, que pueda recuperar la cultura del trabajo independiente, donde no pocas veces el éxito esta ausente.

 

Sobre ello escribí en mi libro y considere que estos “experimentos sociales”, no son otra cosa, que algo parecido a aquellas incubadoras de especies en extinción, en donde la especie en extinción no es un águila, ni un tigre o un pez,  aquí  la especie en extinción es la cultura del trabajo independiente o emprendedora.

 Ello es asi, dado que no son pocos, los que quieren ser empleados públicos o privados en grandes empresas, con estabilidad permanente y/o  algunos en vivir recibiendo subsidios toda la vida, entre estos últimos no solo algunos habitantes de barrios pobres, sino también no pocas empresas  multinacionales “capitalistas” que están radicadas en nuestro país, como fue el caso de una conocida empresa petrolera extranjera, que durante mas de 25 años no habría pagado sus impuestos.

 Volviendo al análisis, cabe señalar que hay más todavía.

 Al poco tiempo, aparece en la “pantalla boba”, un conocido dirigente ruralista vinculado también a ciertos sectores cooperativos del ambito rural, en un conocido programa político, ligados a grandes dueños de medios de comunicación, por si fuera poco, este dirigente hacia su discurso desde una trinchera de lucha vinculada a las exportaciones y no solo criticaba al gobierno nacional, sino también a gobiernos provinciales, y distintos tipos de funcionarios, etc. 

 En realidad parecía mas un dirigente político, que un dirigente de la economía social y solidaria, el problema era que no hablaba desde su partido político, sino desde su organización sectorial.

 En estos casos,  no se puede decir que estos cooperativistas, sean humildes personas que no tenían sus necesidades básicas satisfechas, como los de barrios pobres,  por el contrario, generalmente están reclamando, cuestiones ligadas a los procesos socioeconómicos y de gestión macroeconómica, que están ligados a la exportación de bienes y servicios, en una escala, que puedo asegurar,  no es la que le preocupa al taxista que se quería tirar del puente o a los que hacían la marcha callejera pidiendo un “aumento de sueldo”.

 En definitiva, ya sean los que están “mas abajo” y que se hacen oír en las calles con bombos y platillos y los que están “mas arriba” y se hacen oír en entrevistas por la televisión, muchas veces llegan al publico en general y/o a la “gente”, dando una imagen, como si los cooperativistas, estuvieran ligados, por “naturaleza conceptual” a un determinado partido político o una determinada tendencia.

 Cabe entonces, dentro de este marco de análisis, aclarar que estas situaciones no son así.  En primer lugar, cabe señalar, que se trata de opiniones, a veces de la entidad en si misma o de la persona que la representa en ese momento, pero si es por “simples opiniones”  todas las opiniones, de cualquier ciudadano/a, en cualquier lugar del mundo,  en realidad son políticas o ideológicas,  no guste o no.

 Es decir que no son “cuestiones legales”.

 No fueron pocas las preguntas, que me fueron formuladas al respecto, y es  en virtud de estas situaciones, que escribo el presente articulo, ligado al articulo 2 inciso 7, de nuestra ley de cooperativas Nº 20.337.

 En primer lugar, cabe señalar, dado me  imagino, que quizás el lector/a, considere que voy a realizar un análisis de tipo “legalista y aburrido”, puedo asegurar que no se trata de hacer análisis “legalistas”, sino doctrinarios que han encontrado “reflejos legales”, lo cual es otro enfoque.

 También conozco, que estos análisis puedan resultar quizás  “aburridos o pesados”, para algunos, con respecto a esto cabe decir, que no importa, si ello es necesario y puede evitar que se generen fricciones indeseables dentro de los grupos o dinámicas de una cooperativa, al menos así lo considero.

 Dicho esto, cabe señalar con rigurosidad científico-social,  que no existe una sola persona en el planeta tierra, que no haya tenido alguna vez o tenga en su mente, alguna idea o preferencia política, o religiosa o preferencias por alguna nacionalidad, o que le guste mas alguna región o una raza determina de personas, etc.

  Esto es así, no porque lo escriba el Dr. Yosef, o porque sea también mi opinión, sino porque forma parte de lo que se estudia científicamente en las universidades con rigurosidad conceptual, ya sea en materias como Filosofía o Ciencia Política u otras y no admite análisis en contrario. Es decir son “cuestiones”, en las que todos estamos de acuerdo.

 Existe una corriente de pensamiento, llamada “nihilismo”, que pretendió o pretende “estar al margen” de las convicciones y de las dinámicas, pero sin duda, que aun esta corriente de pensamiento, también tiene sus “peros” y al querer  quedar “al margen”, en realidad esta “tomando posición”, incluso esta misma corriente tiene sus aspectos negativos y positivos.

 Debemos analizar y/ o comprender,  que todas las personas, a partir de su libre albedrío y después de la adolescencia, se subordinan o eligen ya sea conciente o inconcientemente, algún principio o valor, al cual subordinan su conducta de todos los días, esto es así, por el solo hecho de “vivir en sociedad”, de la misma manera, en que no se entiende, ni tiene sentido, la vida de una hormiga fuera del hormiguero o la de una ballena en una laguna o riacho, ni la de un águila en una jaula, o la de un león en el polo sur.

 Esto no es un invento nuevo o que tenga relación con la modernidad o posmodernidad, ya lo sostenían Aristóteles, Platón, etc.. Hay que decirlo y escribirlo, el ser humano, es un ser social, y por lo tanto le guste o no, la sociedad en la que vive, condiciona muchas veces su conducta y su manera de ver el mundo.

  Es obvio que los abogados/as, en cuanto somos “ingenieros en software social”, podemos algunas veces abstraernos de la sociedad para analizarla, pero eso no significa que todos los benditos días, no formemos parte de ella, y no nos afecten los hechos o dinámicas que ocurren, ya sea en cuestiones sencillas como ir a la carnicería o al almacén o cuando algún Juez, es “algo desconsiderado” en regularnos nuestros honorarios, o no tener en cuenta el trabajo extrajudicial realizado, etc.

 El abogado/a, forma parte de la  “realidad social”, le guste o no,  reitero estas consideraciones no son nuevas, vienen desde los tiempos de Aristóteles e incluso antes, lo que sucede es que a algunos intereses, no les conviene que el “ciudadano”, realice “reflexiones sobre su situación social” y en este contexto, también hay que entender que existen algunos abogado/as, médicos, ingenieros, contadores, etc., muy bien posicionados, a los cuales tampoco les conviene que existan determinadas “reflexiones”, a pesar de que “los afectados” son sus pares.

 En segundo lugar, cabe señalar, ( y tal cual se señalo “ut supra”) que si todo ser humano, es un “ser social”, y mas allá de su potencial “capacidad de adaptación”, a distintas sociedades,  no puede vivir al margen de lo que ocurre en su sociedad o en la que esta viviendo, es obvio, entonces que tendrá algunos pensamientos y reflexiones sobre dicha sociedad y/o realidad social.

 Esas reflexiones y/o visiones, sin duda alguna, que estarán a su vez  condicionadas por los parámetros, paradigmas o gradualidades que dicha persona pueda poseer como capital intelectual, (debe recordarse aquí el ejemplo que doy sobre el  transportador) dado que no es lo mismo sobre cuestiones sociales, la opinión de un medico a la de un ingeniero y a la de estos a la de un abogado. Y por supuesto no es lo mismo, la opinión de un dirigente de los obreros a las de un dirigente empresario capitalista y la de estos a la de un dirigente de una empresa cooperativista de trabajo, donde no existen patrones ni empleados.

 Cabe considerar, que mas allá del cooperativismo, y dependiendo de cada sociedad,  existen dinámicas, en la que todos los cooperativistas (como seres humanos) participan ya sea directa o indirectamente. Esta situación es inapelable y si alguno quisiera irse a vivir en forma solitaria,  a una isla o montaña, también estaría tomando una “posición”, respecto a las dinámicas sociales.

 

En tercer lugar, no esta mal ni es negativo, tener determinadas opiniones ya sean de carácter político, religioso o con respecto a determinadas nacionalidades, o regiones, etc. En la actualidad, esta muy de moda (al menos en nuestro país – argentina) todo lo que sea combatir las discriminaciones no solo de carácter sexual o de genero, sino también todo lo que tenga que ver con algunas nacionalidades o religiones.

 Yo aplaudo esa iniciativa, pero también es cierto, que a veces se cometen “excesos de tolerancia o de discriminación inversa”, cuando algunos grupos, con los cuales uno no comparte “su punto de vista”, tratan de hacer “casi obligatoriamente” que uno comparta “su punto de vista”, creo que esas situaciones generan fricciones, ya sea en las cuestiones sexuales, (feminismo, machismo, gays, travestís, etc.) o de política ( justicialistas, socialistas, radicales, etc.) o de religión (cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, etc.).

 Ello es así, porque al adherir cada persona a una corriente o ámbito determinado que tienen puntos de vista distintos, es obvio que se generen fricciones, algunas también son de carácter positivo y otras de carácter negativo. Es por ello, que debe quedar claro, que en una cooperativa, se cultiva el respecto y la apreciación de la unidad en la diversidad.

 Palabras como respeto, tolerancia, armonía, diversidad, democracia, un voto una persona, solidaridad, etc., no son simples palabras, constituyen principios o valores,  de carácter principal,  dentro de la vida de una cooperativa y más allá de las opiniones personales que sobre otros ámbitos de la realidad social, tenga cada uno de los socios.

 ¿Cómo se entiende entonces el articulo 2 inc7?.  Es muy simple tiene su razón de ser en las palabra “finalidad”, y en las de “condiciones de admisión”,  es decir ¿Cuál será su objeto social?,  y ¿Cuáles son los requisitos para ingresar?.

 Ambas palabras “Finalidad u objeto” y “condiciones de admisión”, tienen reflejo en el estatuto. Lo cual significa que en el articulo de los estatutos donde se coloca la finalidad de la cooperativa a crearse, (generalmente el Nº 5 )  no puede figurar ninguna de esas cuestiones, que contempla la normativa. Ni tampoco se deben realizar discriminaciones basadas en ellas, para admitir a una persona, salvo su condición o idoneidad laboral.

 

Veamos los motivos.   (ver segunda parte)