¿Cuanto debería ganar un profesional universitario?

 ¿Cuanto debería ganar un profesional universitario o abogado?

 

Existe una realidad social, que poca gente conoce y los que la conocen tratan de negarla, porque les molesta o bien están los otros a los que les parece bien, que los graduados universitarios, estén al mismo nivel que el sueldo de un obrero o empleado sin estudios.

Veamos entonces ¿Cuál es esa realidad?

La realidad de los profesionales universitarios de Argentina y de Latinoamérica.

En apretada síntesis, la realidad de los profesionales universitarios, y en virtud de los procesos de concentración económica y revolución tecnológica, en un alto porcentaje, (70/80%) es de simple sobrevivencia, y  en muchos casos de simple sobrevivencia alimentaría, por lo tanto no es buena, ni logra generar desarrollo.  Es en ese contexto, donde surge el cooperativismo de trabajo, para poner determinadas situaciones en el lugar que corresponde.

Ello es así, no porque los profesionales universitarios de nuestro país, no estén capacitados para lograr innumerables desarrollos, como se opina a través de algunos medios de comunicación,  al contrario de lo que opinan ciertos “expertos”, cabe considerar  que los graduados universitarios de Argentina y de Latinoamérica, tienen capacidad intelectual para lograr verdaderas proezas científicas, tanto técnicas como sociales,  en el desarrollo de nuestra sociedad y de la humanidad en general.

Dicha  noción de SATISFACCIÓN en realidad correspondió a la primera mitad del siglo XX, en la segunda mitad de dicho siglo y más aun en lo que va del siglo XXI, la realidad es distinta para una gran cantidad de profesionales.  Existe sin duda alguna un 20% promedio de profesionales universitarios (producto de la concentración económica), que sin duda poseen ese nivel de vida, que la mayoría de la sociedad imagina, pero ese nivel imaginario no corresponde al 80% de cualquier padrón de profesionales.  Nosotros consideramos que este es un problema, que se puede resolver a través de las CTPU (cooperativas de trabajo de profesionales universitarios)

Sin duda alguna, que en los actuales tiempos de la humanidad, ser un profesional universitario, es un verdadero privilegio, pero es un privilegio de tipo cultural y social, y no constituye en la mayoría de los casos un privilegio económico. Conocer esta realidad que tratamos  de describir y transformar, asombraría a muchísima gente que imagina otra situación, lo que sucede es que hay que “estar en el ambiente”, vivirlo y compartirlo, para poder explicar algunos de estos párrafos.

Lamentablemente tanto Argentina como el resto del continente, viven situaciones de gran concentración económica y asimetrías sociales y culturales que constituyen verdaderos precipicios intelectuales. En ese contexto de asimetrías, son pocos los que utilizan la plenitud de los servicios profesionales.

Cualquier profesional universitarios (medico, arquitecto, ingeniero, abogado, contador, etc) es capacitado en las aulas universitarias, en un sinnúmero de materias y temáticas, que luego en la realidad social, serán tan solo algunas pocas de ellas, las que podrán ejercerse. Típico de ello es el Ingeniero en sistema, que termina trabajando de programador, el arquitecto que termina trabajando de albañil, el contador que termina trabajando de empleado administrativo,  el abogado que termina trabajando de gestor o procurador, etc.

Por otro lado, existen bastante graduados, que luego de egresar de la universidad,  apuntan a realizar alguna maestría o postgrado, no tanto con el objetivo intelectual de desarrollarse desde lo cultural, sino lisa y llanamente para tratar de posicionarse en el ámbito laboral, y especialmente en la esfera del empleo publico o estatal, en ese sentido buscan el postgrado o la maestría, para engordar y jerarquizar un currículum vitae o pagina de vida.

Ahora bien, en el mundo real, allí en la sociedad, los distintos grupos o clases sociales, necesitan de todos los servicios que ofrecen las carreras universitarias, dado que estas guste o no, son reflejos o superestructuras, que tienen sus base de apoyo en infraestructuras económicas, sociales y culturales subyacentes.

El problema se encuentra entonces, en saber si la población o sociedad, en la cual vive el profesional,  se encuentra en condiciones de pagar y/o abonar los servicios de dichos profesionales, a partir del presupuesto o ingreso familiar e incluso a partir también de cuestiones culturales o prejuicios. He allí, la gran cuestión

La realidad de los abogado/as

La profesión de abogados, no escapa, a la situación descripta con anterioridad e incluso se hace mucho mas notable, dado que si bien en Argentina existe una atención gratuita para los ciudadanos (las defensorias), estas  están totalmente colapsadas y generalmente con falta de presupuesto digno para sus funcionarios o agentes profesionales.

¿Cuánto debería ganar un abogado/a?. El esquema de consideración

Para saber cuanto debería ganar un abogado, en primer lugar debemos compararlo, con las escalas mas bajas de la sociedad.

Nuestra sociedad, a igual que en el resto del mundo, divide las opciones laborales en tres esencias a) Como independiente b) Como empleado c) Formas asociativas o sociedades.

 El formato independiente, se subdivide a su vez, en independiente con empleados o sin empleados

 El formato empleado, se subdivide a su vez, en empleado del sector publico y empleado del sector privado.

 Las formas asociativas, se dividen en empresas de personas (cooperativismo) empresas de capital (S.A. o S.R.L. etc)

La escala mas baja y en consideración teórica de este esquema resulta ser el  independiente sin empleados y el empleado del sector privado.

Dejando de lado a los sectores ligados a la indigencia o subocupación grave, los abanicos de ingresos, se pueden esquematizar de la siguiente manera para un país como Argentina, monitoreado permanentemente por organismos internacionales como el FMI,  si uno se toma el trabajo, de ver que sucedió en nuestro país, luego de la guerra de Malvinas, encontrara que la masa salarial de todo el país, tuvo un “piso teórico” de 1.000 dólares y un “techo teórico” de 3.000 dólares, reiteramos  “para la masa salarial”.

Entre ese piso y ese techo, han estado oscilando los distintos ingresos de la mayoría de los argentinos, muchos de ellos por debajo de ese piso y algunos por encima de ellos como el caso de determinados diputados, senadores, jueces, gerentes, gobernadores, etc.

 

¿Aumentos de sueldos, inflación y paritarias. La canasta?

Las discusiones que existen todos los años, es en función de un fenómeno de transferencias de riquezas al exterior, que se disimula, con la figura llamada “inflación”. Ese fenómeno inflacionario es muy bien conocido por sus efectos por la población en general, pero es desconocido en sus verdaderas causales de transferencia de ingresos. De todas maneras, los ingresos “promedio” en “moneda estable” y para la mayoría de la población se sitúan en una oscilación por categorías y sectores laborales, entre los 1.000 dólares piso y 3.000 dólares

 

La canasta básica alimentaría y la canasta básica total.

En las paritarias ( “dialogo” patronales y empleados), para fijar las escalas salariales, se toma en cuenta, fundamentalmente dos canastas, la llamada alimentaría y la básica total. Al monto de estas, se le agregan una serie de consideraciones como antigüedad, especializaciones, títulos académicos, etc., se suma todos los ítems y resulta el ingreso a percibir, conforme determinadas horas de trabajo.

 

El mínimo del mínimo.

Conforme lo hasta aquí expuesto, en forma breve y sencilla, un abogado/a que tenga familia,  tendría que ganar, lo que supone la canasta básica total de cualquier empleado, sea publico o privado, toda vez que este resulta la escala salarial mas baja, con el agregado de cuestiones como categoría laborales, etc.

 

Salario actual promedio. (abril 2014)

Al momento de escribir, esta nota,  la mayoría de los empleados públicos o privados, esta cercano al piso o pasando levemente el mismo, es decir los 1.000 dólares, que al cambio oficial en Argentina, resulta ser a este momento de unos $8.000

¿Por qué el mínimo del mínimo?, por la sencilla razón, de que los ingresos mencionados en párrafo anteriores, es para la gente que no posee estudios universitarios y son empleados con estudios secundarios y muchas veces incompletos.

Ser un abogado o cualquier profesional universitario, es algo que la actual sociedad en la que vivimos no valora, pero a la hora de los tratamiento de los problemas, son irremplazables.

Tomando algunos ejemplos, cabria preguntar a los potenciales clientes de este sitio web, lo siguiente:

¿Se haría usted atender una enfermedad cardiovascular o de cierta complejidad, por el camillero del hospital o la enfermera o en todo caso por el medico que corresponde a una determinada especialidad?

 ¿Si usted tuviera dinero, para construir un edificio de cinco pisos, a quien encargaría el trabajo, al albañil de su barrio o a un arquitecto o ingeniero civil?

 ¿Si usted tendría que realizarse análisis químicos con respecto a su salud, se lo encargaría al técnico químico graduado en la escuela secundaria o al profesional bioquímico de nivel universitario?

Estas y otras comparaciones referidas al nivel intelectual o capacidad de respuestas, basada en hechos objetivos (incumbencias profesionales) es la que nos lleva a concluir que un abogado/a, en su trabajo, como mínimo del mínimo en caso de encontrarse en relación de dependencia debería estar cobrando un promedio de 1.000 dólares ($8.000), más los agregados que correspondan., todo ello por una jornada de trabajo de 8 horas diarias.

Pues bien, aunque parezca increíble, muchos abogado/as, especialmente los mas jóvenes, trabajan en jornadas que van de 4 a 6 horas diarias, trabajando para el Estado o estudios particulares, y están cobrando nada mas que $2.000 a $2.500 (abril 2014) mensuales. Esta situación, no solo los degrada a ellos, sino a toda la profesión.

En nuestro estudio jurídico cooperativo, NO EXISTEN NI PATRONES NI EMPLEADOS, por lo tanto, aquí se abona, lo que corresponde por ley o lo que el profesional considere necesario según su especialidad o complejidad de la consulta.

Entendemos, que la forma de ganar clientes, no es bajando los precios de la consulta o realizando consultas gratis, sino ofreciendo de nuestra parte CONOCIMIENTO REAL, RESPONSABILIDAD EN EL ASESORAMIENTO, ETICA PROFESIONAL, y CAPACIDAD EN ACCION

En nuestro estudio jurídico cooperativo y en función de determinados principios y valores, luchamos diariamente para que TODOS LOS CIUDADANO/AS, tengan contención, respeto y salario o sueldos dignos. Desde esos mismos principios, obviamente exigimos a nuestros clientes,  el mismo trato, para poder en reciprocidad brindar el mejor de los servicios, es en ese contexto, que nosotros señalamos lo siguiente:

Si usted estimado cliente, no es abonado mensual a un estudio o no tiene contrato de asesoramiento con abogados, y tiene que acudir a un estudio jurídico, entonces PAGUE LA CONSULTA, no admita consulta gratis, cuando concurre a un abogado/a, al pagarle aunque sea un mínimo o que le realicen descuentos, usted esta pagando, allí entonces usted sera BIEN ATENDIDO, ESCUCHADO y ASESORADO.

Exija,  pagar la consulta, insistimos, aunque sea un mínimo, MARCA LA DIFERENCIA.