¿Que es Abogacía Preventiva o Cultural?

QUE ES  «ABOGACÍA CULTURAL o PREVENTIVA».

Simple y sencillo, es algo que siempre estuvo, esta y seguirá estando, la carrera de abogados, tiene en su estructura curricular, quizás entre un 60/70 % de sus contenidos, conceptos, clasificaciones, características, antecedentes y otras categorías del pensamiento, que son de CARÁCTER CULTURAL, o sea no son procesales o «técnicas», ni tienen articulación directa, con la cultura del litigio, obviamente todo ello dependiendo de la facultad o país donde esta se dicte. Ese porcentaje de conocimientos, que no es un porcentaje menor, constituye un CAPITAL INTELECTUAL, muy importante de los abogado/as, pero que estos lamentablemente, no lo han sabido ofrecer o comunicar, etc,  a sus clientes y si lo han hecho no fue realizado en forma sistematizada, sino a titulo coloquial o en conversaciones privadas. Ese capital intelectual, funciona como Abogacía Preventiva, de igual manera que la «medicina preventiva» o similares. El solo hecho del conocimiento y su transmisión hecha por profesionales, previene de un sinnúmero de conflictos, que se podrían evitar de existir una ciudadanía, con un nivel intelectual más alto, en lo que a hace al mundo de los derechos. La prevención, en medicina, es algo que se utiliza mucho, cientos de campañas educativas pagadas por el estado,  otras cientos de campañas para vacunaciones, talleres, disertaciones, etcétera, en el ámbito de la abogacía, vinculado a la sociedad civil, dicha actividad brilla por su ausencia.

El abogado/a, y desde hace varias  décadas, ha estado concentrado, en lo que en el ambiente judicial se denomina EL LITIGIO, dejando pasar o renunciando a esta incumbencia profesional, que hoy cabe rescatar y potenciar, no solo por una cuestión de trabajo, sino en el mismo beneficio de toda la sociedad, dado que las universidades no preparan a sus futuros profesionales, para que estos dejen DEGRADAR, en la laguna del olvido, a más del 50% de su capital intelectual.

Las universidades preparan a los futuros graduados, para que estos tengan POTENCIACION SOCIAL y no para que se hundan en el pantano de la degradación o en la de la especialización del momento, que solo lleva al analfabetismo sistemico

Ese «capital intelectual», debe ser «vendido» por los profesionales del derecho, de igual o similar manera, en que los médicos también «venden» la MEDICINA PREVENTIVA a  través de cursos, conferencias, talleres e incluso en entrevistas o consultas privadas.

Hubo un antecedente, que hoy nos sirve de referencia, y fue en la ciudad de San Miguel de Tucuman (argentina-años 1993), donde una cooperativa de abogados, «vendía» el servicio, como ABOGACÍA PREVENTIVA, y poseía un departamento llamado, «CULTURAL y REFERENCIAL NORMATIVO», ambos estaban incluidos, en sus planes de servicios jurídicos prepagos.

¿Porque entre los abogados, no se ha difundido, como fuente de trabajo, este aspecto de la profesión?. Son varias las causas concurrentes y excedería el perímetro de esta simple introducción poder explicarlas a todas,  el análisis pormenorizado, lo hacemos en las reuniones de la cooperativa.

No obstante, cabe señalar entre las principales causales, que la mayoría de los abogado/as, al ingresar al mercado laboral, como primer deseo que tienen es ACUMULAR CARPETAS (donde la «carpeta» es un caso, que implica «honorarios» o sea «dinero»), a tal efecto, no pocas veces se han desplegado o concentrado  masivamente en el tema de las «consultas gratuitas», justamente «teniendo en la mira», la posibilidad de ingreso de «la carpeta o caso». Ese es prácticamente el «supuesto mejor marketing» que han tenido, cuando esta demostrado que sus efectos son adversos, tanto en forma individual, como para toda la profesión.

En HAMMURABI, consideramos que las consultas no deben ser gratuitas, pero si ACCESIBLES a la mayoría. De igual manera, consideramos, que EL CONOCIMIENTO DE LOS ABOGADO/AS en general, es decir SU CAPITAL INTELECTUAL, también debe ser ACCESIBLES A LA MAYORÍA,  si esa situación no se ha podido dar, durante las ultimas décadas, es  a nuestro entender y principalmente, porque los estudios jurídicos de abogados, han ido perdiendo muchas incumbencias profesionales, quedándose refugiados, en lo que se conoce como «Procuración» y en lo que algunos llaman también «abogacía técnica»,  la cual puesta en la balanza del conocimiento o capital intelectual, no fue, ni es de mayor peso, ni mucho menos  mayoritaria esta situación no estuvo aislada, ni se degrado por casualidad, sino que existió todo un proceso que viene de décadas y que se acentuó durante las dictaduras militares, donde el debate, el intercambio de ideas, el derecho a reunión, etc, estaban «lisa y llanamente prohibidos», con el volver de la democracia, el interés por muchos temas, que hacen a la ABOGACÍA CULTURAL, han renacido, solo que es imposible ofrecer dichos servicios, de una manera aislada, gratuita (salvo subsidios) y para un solo segmento social.

La realidad social ha cambiado, y hoy,  Internet mediante, son temas, que interesan a toda la sociedad, desde sectores humildes a los mas posicionados.

A titulo de ejemplo, cabe señalar; en la actualidad decenas de miles de parejas contraen matrimonio, sin tener la menor idea de  ¿ Cuales son sus derechos y obligaciones como cónyuges ?, pues bien, una conferencia, taller o minicurso, explicando y enseñando estas temáticas, por profesionales del derecho QUE ES LO QUE CORRESPONDE atento su INCUMBENCIA PROFESIONAL, podría llegar a facilitar a miles de matrimonios, una buena orientación en su convivencia diaria y una mayor comprensión de su dinámica existencial, más aun, hasta se podría llegar a bajar el indice de divorcios, dado que muchos de ellos comprenderían aspectos culturales, que hoy por hoy, nadie les enseña, dado que la «mayoría» todo lo que conoce, es por «empirismo» o «usos y costumbres familiares o sectoriales».

Lo mismo sucedería en derecho laboral, derecho comercial, tributario, ciencia política, economía política, filosofía, sociología, derecho penal, internacional publico o privado,  etc.

En otras palabras, cada una de las materias de nuestra carrera, tiene su «segmento o nicho de mercado», es decir de potenciales clientes, que «no tienen un caso litigioso», pero si la necesidad de CONOCER fehacientemente y no por «oído» de las temáticas, que hacen a su trabajo, o situación vivencial.

NO OLVIDEMOS que los abogado/as, somos AUXILIARES de la JUSTICIA, no estamos para ser «auxiliares de la procuración» o el «expediente», muchos menos estamos para ayudar a justificar el analfabetismo funcional y auxiliarlo cuando en su ignorancia manifiesta, termina subiendo las escaleras del tribunal, cualquiera sea su espacio y tiempo. El concepto y trascendencia de la palabra JUSTICIA, y ser como profesionales  su auxiliar,  es algo mucho mayor a tan solo  pretender, resolver procesalmente  el caso planteado en una carpeta.

La abogacía cultural, se impone, aun mas,  en estos tiempos de Internet y de las redes sociales, atento LA GRAN SUPERFICIALIDAD, que genera como «efecto colateral», esa gran tecnología, que tanto nos sirve.  Jamás debemos olvidar, que un ser humano, a igual que una hormiga o una abeja, es un SER SOCIAL, es decir vive en sociedades (vía analógica, el hormiguero o el panal) y de todas las carreras universitarias, los que mejor conocen a NIVEL SOCIAL, el software correspondiente, como sus modificaciones, y actualizaciones, etc son los abogado/as.

En definitiva, hoy «todo/as», quieren conocer de primera mano, y no a través de sus jefes o empleadores o dirigentes o parientes o vecinos, cual es  su ubicación social, cultural y económica, es decir cuales son sus derechos, cuales son sus obligaciones, saber porque esta situación es así y no es de otra manera, cuales son los parámetros que definen tal sistema y cual otro. Es decir, lo que la «mayoría de la sociedad», quiere  comprender, analizar e incluso cuestionar, es al  » sistema donde viven»  y donde desarrollan su vida personal.

Hoy la gente, busca y desea conversar y dialogar con los abogado/as,  pero todavía existe esa «barrera» del precio de la consulta o el temor a que «lo pongan en una carpeta».

Entendemos que estos cursos, talleres o conferencias, las cuales también tienen un costo, es decir  se paga entrada o inscripción  como en cualquier otra, pero lo importante, es que hacen desaparecer los temores de la mayoría y acercan la abogacía, a la sociedad civil, al pueblo o a la denominación que se prefiera.

Entendemos que «vender» abogacía cultural, de buen nivel y a precios accesibles a toda la sociedad, no solo es nuestra incumbencia profesional, sino que es muchísimo mejor marketing, que andar haciendo «consultas gratuitas».

En ese marco, tenemos por un lado gran cantidad de potenciales interesados, (demanda)  por el otro lado ( oferta y a través de nuestra coop), la posibilidad de organizar y promocionar esos servicios, en lo que nosotros llamamos estructura A+I+D (Motor nuclear universitario).

Adjuntamos en este sentido, los primeros  listados  de nuestros servicios culturales, que se canalizan a través de CONFERENCIAS,   CURSOS y TALLERES  que a lo largo del tiempo y Dios mediante, dichas listas se irán incrementando,  actualizando o modificando, según sean las necesidades o requerimientos, de nuestros potenciales clientes.

La unidad de carga horaria mínima, y de cada conferencia o charla, es de 2 horas,  cada conferencia o curso se puede adaptar o generar mayor o menor carga horaria, todo dependerá del publico asistente o según se coordine con los organizadores pertinentes.

Las letras y números que figuran en la ultima columna, comprende la carga horaria general, que posee esa conferencia o curso y  se lee de la siguiente manera; ejemplo  C8 (4×2) es igual a Carga Horaria de 8 hs todo el curso, en 4 clases o charlas de 2 horas cada una. Obviamente que son estimaciones aproximadas, dado que el abogado/a, es la que en ultima instancia fijara, la duración, conforme el diagnostico, sobre la capacidad intelectual, del publico asistente.

Para mayores informes, dirigirse a la dirección, teléfonos o email,  indicados en la parte superior de cada listado.